En las grandes ciudades uno se pierde, entre sus magnificas calles o entre sus no tan magníficos callejones, pero pierde la noción del tiempo. Las luces que anuncian nuevos productos, o las que simplemente iluminan la calle, deslumbran al pasar, te acogen y te felicitan por tu llegada. Los murmullos de los coches nunca se apagan, los de la gente tampoco, excepto pasada la medianoche, cuando los dueños de dichas voces se van a dormir. Poca gente pasea por placer, por el simple hecho de hacerlo, siempre hay alguna obligación detrás que te empuja a salir.
En las pequeñas ciudades, con la excepción de tu pueblo natal, la ciudad en la que vives o las poblaciones que frecuentas, también es fácil perderse, pero si preguntas a los ciudadanos, te guiarán. También hay luces, de esas que iluminan las calles i de las que dan vida a los aparadores, pero son más bien sencillas y cálidas.
Los coches circulan poco por las calles y la gente no suele hablar tanto como para crear ese rumor característico de las grandes ciudades, pasada la medianoche solo se puede oír el viento.
La plaza mayor y sus alrededores son un bullicio de actividad durante todo el día, son los últimos lugares donde se apaga la charla. En estas pequeñas ciudades, es más frecuente que te saluden al pasar, que te reconozcan o que te encuentres con un viejo amigo.
Al final no son mas que lugares donde pasas tu vida, tu que escogerías... ¿una ciudad grande? ¿O una de pequeña?
Que currat nena! mencanta*___*
ResponEliminajajaaj, merciii, guapa has de penjar tu tambe els teus relats ;D són fantastics.
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