10 de Mayo de 1943
7:37 Me despierto, todo está oscuro y casi silencioso, solo resta el sonido del viento impactando ferozmente sobre la pequeña ventana de madera situada a unos pasos de mí. Poco a poco, mis ojos se van acostumbrando a la oscuridad y lentamente sin apenas enterarme empiezan a salir los primeros rayos de luz, rojos y penetrantes.
7:39 Me visto rápidamente y me dispongo a bajar a bajo a almorzar. Bajo lentamente las escaleras para no hacer ruido o sin embargo, el mínimo.
7:42 Cuando bajo, veo una pequeña franja de luz a través de la puerta mal cerrada de la cocina. Oigo voces, son mis padres. Abro la puerta y de repente sus miradas se cruzan con la mía y un silencio sepulcral se origina en cuestión de segundos. Ellos me miran, yo me siento algo incomoda, entonces mi madre me comenta, que quieren hablar conmigo, mientras me señala una silla para sentarme.
7:45 Me siento, no sé si asustarme, ya que siempre que mis padres quieren hablar conmigo a solas, es para decirme algo malo. Empieza mi padre, él, me comenta que esta temporada ha sido una buena temporada, que su trabajo le ha ido bastante bien y que por razones de trabajo mañana nos mudamos al pueblecito de Garb. Que ya hacía meses que lo habían planeado y que lo sentían no haberme avisado antes.
7:48 La noticia me sienta como un tiro, tendría de dejar todo. La extraña sensación de saber que no volvería a ver a mis amigos y conocidos, o al menos no los volvería a ver todos los días, era nefasta, solo de pensarlo me ahogaba, no sabía muy bien cómo reaccionar. Pese mi esfuerzo para convencer a mi padre para quedarnos aquí, todo fue en vano.
7:55 No consigo hacerle cambiar de idea, así que salgó de la cocina y cierro de un golpe seco la puerta. Sé que mi padre me está mintiendo ayer le oí comentar algo de este asunto con mi madre, cree que soy demasiado pequeña como para asimilar que lo despidieron y nos tenemos que vender la casa, porque apenas llegamos a fin de mes.
7:59 Me voy a mi habitación y allí paso casi toda la mañana, con los ojos llorosos y pensando en lo que dejaré atrás mientras miro como la lluvia empieza a caer lentamente sobre las casas y la gente de la calle corre a sus respectivos hogares.
11 de Mayo de 1943
17:38 Acabo de terminar la maleta, la que he llenado con casi toda la ropa de mi armario y casi no puedo cerrarla, sé que la mitad de ella ya no la utilizo, pero mi mentalidad materializa hace que no pueda prescindir de ella.
17:40 Tengo la extraña sensación de que alguien me observa, aunque no le hago mucho caso, así que rápidamente bajo las escaleras y me dirijo donde están mis padres, que ya están listos y me esperan al taxi.
18:12 Hemos llegado, el viaje en tren ha sido horrible y estoy muy mareada, la cabeza me da vueltas.
18:21 Garb no es tan horrible como me imaginé, es un pequeño pueblo de playa, rodeado de frondosos y extensos bosques, y dotado de una magnífica brisa marina. La playa es realmente pequeña, pero aun así me gusta. Nuestra nueva casa, está muy cerca de allí.
20:30 Por fin hemos llegado a casa, o lo que parecía nuestra casa. Era una vieja casa, parecía abandonada. Su aspecto era de lo más tétrico, granes ventanales, con la mayoría de los cristales sucios, de dos plantas, paredes de madera y un gran patio trasero lleno de estatúas extrañas que proyectaban sobre el suelo una sombra algo fantasmal.
20:31 Mi padre entra a la casa, yo le sigo por detrás. Abre la puerta que hace una gran chirrido al ser abierta, al abrirla siento el olor de la madera vieja. Aquella casa cerrada desde hacía más de treinta años era más horrible por dentro. Había una gran capa de polvo en el suelo y en el que quedaron marcadas las huellas de mis pies, los muebles o los pocos que quedaban estaban envueltos por algo que parecía ser una manta pero que a simple vista parecía una gran capa de polvo.
20:34 Dejo la maleta a fuera y mi padre, mi madre e yo, nos dedicamos a limpiar.
21:45 Casi ya hemos acabado de limpiar la casa, (más o menos) la madera está vieja y carcomida.
21:46 Siento una presencia, algo que se me acerca rápidamente, efectivamente una rata, una asquerosa y gigante rata que se me acerca sigilosamente, empiezo a chillar.
21:47 Odio la casa “nueva”.
21:52 Mi madre nos trae unos bocadillos para cenar.
22:23 Acabo de cenar. Y me dirijo a la habitación.
22:25 No sé cuál de las cinco habitaciones de la casa escoger, aunque todas me parecen iguales. Son espaciosas, sosas, horrorosas y con grandes telarañas al techo que mi padre no llega para quitarlas.
22:56 He inspeccionado la planta alta de la casa, no hay baño y estoy realmente preocupada. Al final, escojo la habitación con vistas al patio trasero, y aunque no sé porqué, me inspira cierta comodidad.
22:57 Me horrorizo, la cama está llena de bichos blancos, creo que son termitas. Las otras también los tienen, así que decido dormir en el suelo.
12 de Mayo de 1943
6:34 La luz del día me despierta, siento las piernas doloridas y casi no puedo moverme, esta noche apenas he dormido y siento la necesidad de irme de aquel sitio caótico.
6:36 Hay algo en la cama, debajo no sé lo que es, pero tengo mucha curiosidad. Creo que es una caja.
6:39 Casi tengo la caja en las manos.
6:40 ¡Bingo! Ya es mía.
6:41 Intentó abrirla, pero nada, está cerrada.
6:46 Las estatuas se reflejan en el suelo de mí habitación. No sé porque pero tengo la corazonada de haber oído mi nombre.
6:47 Dejo la caja debajo la cama y me dirijo a bajo. No, como creía eran imaginaciones mías.
6:53 Me aburro, mis padres aún están durmiendo y no sé qué hacer. Decido inspeccionar más a fondo la casa.
7:01 Me encuentro en el patio trasero, hace mucho frío y casi no siento las manos. Aquellas que parecían enormes estatuas ahora no eran más que unas pequeñas estatuas, apenas unos centímetros más altas que yo. Todas menos una situada en el centro de las otras, como si fuera una especie de ser divino, aquella estatua es la que más me impacta es, o representa un ángel, hecho de mármol, sus facciones son tan bien hechas que hasta parecen reales.
7:03 Me acercó a aquella figura, hace más o menos metro noventa y esta toda enmohecida por el tiempo. Parece una tumba, ya que está colocada debajo de un bloque de piedra.
7:04 Aparto las hiervas que cubrían parte del bloque de la estatua. Veo unas letras escritas mano J.H, al lado de un dibujo esculpido, lo toco. Al hacerlo un gélido viento me recorre por todo mi cuerpo y me estremezco.
7:06 Decido volver a casa, me giro y siento como algo me acaricia suavemente el cabello, me vuelvo a girar y la imagen que se refleja ante mis ojos hace que me estremezca y siento como el puso me acelera y la adrenalina corre ante mis venas, aquella sensación inunda mí cuerpo, lo que cría que era una rama mecida por el viento ahora resulta ser una mano, una mano de mármol, gélida y enmohecida.
7:07 Aquella mirada, aquellos ojos negros de moho, y aquella sonrisa, me quedan grabados en mi mente y mi celebro tarda en procesar lo que está pasando. ¿No será que en realidad lo estoy soñando? Pero al segundo me doy cuenta de que no estoy soñando, que aquél ángel que desde el principio tenía las manos en cruz y la mirada perdida, ahora está a pocos centímetros de mí y con una gran sonrisa que hace que me estremezca aún más al verla. Su mano coge mi pelo, tan fuerte que apenas puedo soltarme. Casi no puedo moverme, el miedo se apodera de mi cuerpo y la cabeza empieza a dame vueltas.
7:09 Lo último que recuerdo fue su cara y un débil susurro que nombraba mi nombre. Mis ojos a poco a poco se cerraron y sin casi darme cuenta mis labios emitieron un pequeño grito.
11:36 Me despierto, no sé donde estoy. Apenas recuerdo lo que pasó o al menos intento olvidarlo.
11:39 Me sobresalto, ya lo recuerdo, recuerdo todo.
11:41 Tengo algo en las manos, algo que sujeto con fuerza. Abro la mano, es una llave, no recuerdo haberla visto antes.
11:43 Me sitúo, estoy a mi habitación. Pongo la llave en mi colgante y bajo a bajo. Me encuentro con mi madre, ella, me da un fuerte abrazó y me explica que me encontraron en el jardín inconsciente.
17:23 Estoy en mi habitación y por enésima vez observo la estatua del ángel. Todo está normal, está en la misma posición que lo vi por primera vez, brazos en cruz y mirada perdida. Suspiro…
17:31 Me quedo mirando atentamente la llave, tiene el mismo signo que estaba escrito en el bloque de la estatua. Ahora recuerdo que la caja que encontré antes de ayer tenía el mismo signo.
17:32 Tengo la caja en las manos, pongo lentamente la llave, y de un sonido seco, se abre. En el interior hay un par de libros, los miro, están en blanco.
17:34 Me dispongo a salir de la habitación. La puerta está cerrada y no puedo abrirla, de nuevo me invade el miedo, intento abrirla con todas mis fuerzas, pero nada, no se abre. Intento llamar a mis padres pero creo que no están.
17:36 Me rindo, me apoyo en una pared y espero allí un buen rato.
18:00 Suena el campanario, y a través de un pequeño agujero situado a la parte superior de la pared veo como la luz se filtra a través de él e ilumina una pequeña franja que se refleja en la pared interior, parece como si indicara algo.
18:01 Me acerco y a través de la pared indicada por aquella luz, veo otra vez aquel extraño signo, lo toco y veo como se hunde mientras siento como algo de tamaño considerable se empieza a desplegar desde el techo hasta mis narices, era como una especie de mecanismo.
18:07 Veo una escalera, una enorme escalera en frente de mis ojos, parece una especie de puerta que conduce a una buhardilla oculta.
18:09 Cojo una vela, la enciendo y lentamente voy subiendo por las escaleras carcomidas, la madera cruje.
18:12 Al final de la escalera veo una puerta, no me veo con el valor de entrar, respiro hondo, un par de veces y la abro. El olor de polvo me fulmina, nunca había visto tanto polvo junto.
18:14 Acerco la vela para ver que hay, no hay nada, o al menos eso creo yo.
18:15 Entro, estoy temblando. Doy unos pasos, cuando de repente siento como algo muy helado me acaricia el hombro, me giro lentamente y veo como unos ojos brillantes me observan desde arriba casi tocando la baja pared de aquella cámara. Enfoco la vela hacia el techo y ahora puedo ver con claridad lo que hay encima de mí, está repleto de estatuas, estatuas horribles, payasos, niños llorando y estatúa que me provocan pánico.
18:16 Bajo las escaleras corriendo y me encierro en mi habitación esperando que toda esta pesadilla se acabe ya y que al despertar todo haya terminado. Siento voces. Ahora las estatúas del jardín se reflejan en el suelo de mi habitación haciendo sombras tenebrosas y macabras.
Mencanta, esta molt ben fet maria. Bona feina!!!
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